
(Estas fotos fueron tomadas por el alumbrado en una de sus tantas caminatas, esta vez en el distrito federal, una de las tantas ciudades de México. Tras haber tomado las fotos, el alumbrado que se hacía pasar por un simple turista koreano, fue perseguido por hombrecillos con wokitokis, alarmados porque seguramente el camarógrafo haría algo siniestro con las fotos, como exponerlas a la luz y relatar cuanta tristeza le dará pensar que los panes fotografiados serán digeridos por estómagos devaluados como "excesos" de la perfección social "útiles" para mantener al "Estado de derecho" cuando de votar se trate. Para mayor gloria del señor Slim).
Sugerencias:
1) tirar al inhodoro el celular.
2) dejar de consumir gasolina.
3) cultivar alimento en el techo, el traspatio, en lugar de la cochera (los autos son buenas macetas) o consumir productos locales, de gente que sabes que los trabaja con métodos sustentables y con mucho amor.
4) Hacer sólo las llamadas necesarias; buscar la autonomía telefónica y consolidar una red de comunicaciones controlada únicamente por los empleados que le dan el soporte necesario y la administración a la empresa sin especulación.
5) utilizar casco de protección antiwireless (pronto podrán leer nuestras mentes o hacer palomitas con los cerebros). O mejor aún, tener tus propias ideas, virus indescifrables para los programas de selección de códigos mentales.
6) cuestionar la necesidad del internet, útil para obtener información que genere pensamiento colectivo y libre, para todos. Hacer lo mismo con la tecnología, útil para ahorrar ciertos esfuerzos o diseñar estrategias de construcción comunitaria, pero abominable cuando controla el deseo humano y la exploración corporal de la imaginación.
7) comer frutas y verduras crudas. Sobre todo si tienes aritmias cardiacas, jaquecas, gripas, dolores musculares u óseos y si aún te gusta la vida (la comida intacta del fuego está viva no como esos panes embolsados que nomás rellenan de nada la miseria).
8) apagar la computadora y meditar: hacer silencio mental por lo menos 20 min. Respiración con ritmo. Todo se disuelve en la quietud, de donde brotará una nueva alegría.